Nosotras en el TRI de Castellón
Jueves, 21 de julio de 2011 //Noticias / Triatlón

Parecía que el día no llegaría nunca, pero compaginando vida laboral, social y familiar con entrenamientos, y tras haber pasado por todo el abanico de emociones desde la ilusión hasta el miedo imaginando lo que sería nuestro debut, finalmente el tiempo voló y el pasado domingo 10 de julio afrontamos nuestro primer triatlón sprint en Castellón.

Partimos desde Valencia el sábado a medio día en tren y con la mejor base posible: por un lado recordando las nociones básicas a tener presentes en el triatlón, pues acabábamos de asistir por la mañana en El Saler al simulacro explicativo para el triwoman de septiembre en Valencia; y por otro el apoyo, compañía y ánimo de nuestras compañeras de Nosotras Passatge con quienes compartimos además de la charla un pequeño recorrido en bici y otro a pie para entrenar las transiciones entre los distintos tramos de la prueba.

Llegadas a Castellón bajamos en bici hasta el hotel, en la zona del Grao, donde ya teníamos reserva y coincidimos con Celia Alanzor, otra de las valientes deportistas de Nosotras Passatge que se alojaba en el mismo lugar, qué buena casualidad! Tras recoger los dorsales y explorar la mini feria de productos deportivos, así como las zonas de transición y boxes todavía por montar, y aprovechar para tomar las obligadas fotos, nos aseguramos una buena cena, y después de un placentero recorrido por el paseo sólo quedaba volver al hotel a revisar y organizar el material para disponerse a descansar bien y afrontar con energía el gran día que estábamos esperando!

Por la mañana amanecimos temprano. Mono triatlético y ojeras en ristre, cuando bajamos al comedor ya teníamos listo nuestro desayuno, quizás no lo hicimos tan completo como deberíamos (la verdad es que la copiosa cena del día anterior dejó hueco para poco incluso después de la noche), pero nos valió para activar la recarga energética matutina. Rápidamente nos pusimos en marcha hacia la zona de boxes, que cerraba a las 7:45h. DNI, dorsales, bicicleta y accesorios en mano, enseguida nos dieron vía libre para dejar listas nuestras transiciones. Tomamos referencias de dónde teníamos que volver a recoger las cosas, dejamos todo el material revisado y bien ordenado, nos hicimos de nuevo las fotos de rigor, y a esperar nuestra salida.

Ahí estábamos, ya en la arena, preparadas y dispuestas a lanzarnos sobre ese mini reto que se había convertido de repente en presente y realidad. Cuenta atrás y al agua! Fue todo tan rápido que casi no dio tiempo a notar nervios. El tramo de natación se hizo corto y sin agobios, aunque al salir del agua hasta llegar a boxes todavía quedaba una carrerita descalza de unos 300 metros. Fuera gorro y gafas, arriba casco, gafas de sol, dorsal atrás, zapatillas calzadas (con arena playera incrustada incluida), a sacar la bicicleta, pasar la línea de pie a tierra, arriba y a rodar!

Veinte kilómetros de piernas sobre ruedas, todavía inseguras con la bici nueva y más en el estreno de las calas en esos giros tan lentos de 180 grados, pero superándonos y aprendiendo a pasos agigantados. Dos vueltas llanas y a rezar para que las calas no fallen para que en la línea de “pie a tierra” no sea todo el cuerpo lo que pongamos a tierra…Superado! Fuera bici, casco, cambio de zapatillas y a correr!

Nada más salir al paseo por donde se dirigía la carrera a pie aparece el reconfortante avituallamiento, en ese caluroso día el agua fresquita entra como si fuera vida. Avanzando y respirando, recuperando…mucha gente dando vueltas, triatletas mezclados con playeros y playeras queriendo cruzar entre medio con la sombrilla (pensarán: pero quiénes se han creído que son estos locos que corren, no nos dejan pasar a la playa…). Muchas caras de cansancio, mezcla de corredores del sprint, olímpicos casi arrastrándose, una procesión rápida de cuerpos, ilusiones y retos a punto de concluir…Segunda vuelta…gente y más gente…Esto se acaba…ya?

Así fue, en un visto y no visto…prueba superada, reto disfrutado, ilusión cumplida, sensaciones nuevas, sonrisas y buenas emociones. Pero sobretodo muy buen sabor de boca y gran ímpetu por repetir, aumentan las ganas de adentrarse más y más en este intenso e interesante universo del triatlón: un deporte, tres disciplinas, un mismo corazón.

por Cristina San Martín

de Nosotras Passatge

 

COMENTARIOS  // ¿Y tú que opinas?

  1. Gerard22/07/2011

    Un deporte, tres disciplinas, un mismo corazón. Sí señora, ahí tienes el titular. Muy bueno el esfuerzo, el artículo y muchos ánimos para seguir en ello!

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